La importancia de las revisiones bucodentales

dentista

Una de las ideas más incorrectas es visitar al dentista única y exclusivamente cuando existe dolor en la boca. Una visita al dentista periódica, de manera preventiva, puede ayudar a prevenir enfermedades bucodentales. El Grup Dr. Bladé cuenta con los mejores dentistas barcelona y serán capaces de anticiparse antes de que el problema sea mucho más grave.

Las revisiones bucodentales sirven para que las patologías más comunes se cojan a tiempo y no se conviertan en algo más grave. Por ejemplo, si el dentista ve una caries incipiente, podrá poner los medios necesarios para que esta no desemboque en enfermedad periodontal y, a la postre, en una pérdida de dientes. Estas visitas con cierta periodicidad suelen incluir una limpieza dental a cargo de un profesional, y que además compartirá consejos sobre cómo cuidar mejor la boca y los dientes. Aunque parezca algo básico, no siempre se realizan los cuidados necesarios para gozar de buena salud bucodental a largo plazo. Los higienistas dentales se encargan de eliminar la placa bacteriana y el sarro, para lo cual se necesitan técnicas profesionales. Además, se pulen las piezas dentales y se eliminan algunas manchas que no son posibles de eliminar con los cepillos de dientes convencionales.

Estos procedimientos no causan ningún dolor al paciente, aunque bien es cierto que muchas personas sienten pánico a pisar una consulta. De hecho, según la OMS, el 15 % de la población mundial está afectada por el miedo al dentista. Obviamente, desde la clínica dental se debe hacer un esfuerzo para que las personas con cierta reticencia se sientan en un ambiente agradable y comprendan que no tiene por qué suceder nada malo. A priori, la mayor preocupación es sentir dolor, pero en las primeras visitas lo que se suele hacer es una revisión de exploración general en la que no se aplica ninguna técnica dolora. En todo caso, el odontólogo explica al paciente los tratamientos correspondientes y la anestesia que se puede utilizar para que no haya sufrimiento alguno. Normalmente se aplica una ligera sedación que insensibiliza la zona a tratar pero manteniendo al paciente consciente en todo momento. Este tipo de sedación es aplicado por un anestesiólogo experto y no supone ningún tipo de riesgo para la salud.

En la línea de la prevención de fobias, es importante que desde pequeños los niños no sientan que el dentista es un lugar en el que sufrir. Si, como hemos comentado, se realizan visitas periódicas, el niño se familiarizará con el lugar, los profesionales y los instrumentos. Obviamente, también será muy beneficioso que los hijos acompañen a sus padres durante las revisiones de estos, y así podrán ver desde fuera que no hay ningún problema, y si sus padres son unos valientes, ellos también pueden serlo. Otra ventaja de introducir a los jóvenes en las consultas periódicas es que en la adolescencia se fijan los hábitos más importantes de la higiene bucodental, de manera que es la mejor manera de prevenir futuros problemas. Si además de lavarse los dientes de manera correcta y periódica, el adolescente acude con frecuencia a revisarse la boca, se podrán controlar y atajar los problemas más comunes en su fase más incipiente, y que no se conviertan en dolencias realmente graves con el tiempo. Y no hay que olvidar el factor estético, ya que el mundo en el que nos encontramos cada vez da mayor importancia a la apariencia física, y si alguien quiere tener una sonrisa perfecta, la mejor manera de conseguirla es teniendo una salud oral impecable.

En definitiva, es obvio que se debe acudir cuando suceden imprevistos como la rotura de un diente, o existen dolores relacionados con la salud bucodental. Pero eso no significa que haya que esperar a que ocurra algo malo para visitar a un odontólogo. Mucha gente se pasa años sin ir al dentista porque “no le duele nada”, pero eso no significa que no se estén desarrollando patologías que con el tiempo pueden ser muy peligrosas y dolorosas. En ocasiones, tendemos a relativizar la importancia de la aparición de caries, sin tener en cuenta que pueden causar la rotura de una pieza dental. Los profesionales son capaces de controlar las caries incipientes e impedir que se desarrollen, de modo que nos ahorramos un problema. Más vale prevenir que curar, y las consultas por revisión suelen ser menos traumáticas que tener que acometer situaciones que pueden conllevar dolor.

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